Mostrando entradas con la etiqueta evolución. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta evolución. Mostrar todas las entradas
Todas las especies son únicas aunque todas tengan muchos genes en común. El alto porcentaje genético que compartimos con otras especies es un indicador de nuestro origen común y nos ayuda a calcular el tiempo desde que nos separamos.

ADN con genes
Sorprendente un grano de arroz y el ser humano compartimos una cuarta parte de nuestros genes. Los genes que compartimos con esta planta o con un rinoceronte son uno de los más interesantes indicios de nuestra herencia común. Todos los seres vivos imaginables en el planeta Tierra, comparten un ancestro común y todos los linajes que descendientes de este “familiar” tienen una parte de su genoma original.

Árbol filogenético en el que se aprecia que todos los seres vivos procedemos de un ancestro común
Gracias a esto, al indagar en los genomas de otras especies distintas a la nuestra, podemos aportar información sobre los genes involucrados en la biología humana y en las enfermedades que nos afectan.

Levaduras, un ejemplo de hongo con el que compartimos algunos genes
Pero los catálogos genéticos humanos han variado con el tiempo. Los genes pueden desaparecer para surgir otros nuevos a partir de mutaciones del ADN, o simplemente aparecer en nuestro genoma por invasiones víricas.

Chimpancé, probablemente el ser vivo con el que más similitudes tenemos
No es de extrañar que compartamos muchos más genes con los chimpancés que con, por ejemplo, la levadura, ya que nuestro camino evolutivo lo hemos recorrido con ellos. Y puede que en esos genes restantes que no son comunes con ningún otro ser vivo este la explicación de lo que nos hacer realmente humanos.

Fuente de la noticia: 
Un grupo de genetistas de Suiza, ha descubierto que hasta un 70% de los varones británicos y españoles, y alrededor de un 50% de los europeos, están emparentados con el faraón egipcio Tutankamón.

Se ha llegado a esta conclusión gracias a que en el centro de genealogía iGENEA de Zúrich, han sido capaces de reconstruir el perfil de ADN de este faraón, así como el de su padre y el de su abuelo.

Tutankamón
 Los miembros del equipo de investigación observaron que Tutankamón pertenecía a un perfil genético llamado “haplogrupo R1b1a2”. A este perfil pertenecen también más de la mitad de los varones de Europa occidental, así como un 70% de los españoles y un 60% de los franceses. El hecho de que pertenezcan a ese mismo perfil genético significa que comparten un ancestro común.  Lo más sorprendente de este estudio es que ha revelado que el haplogrupo R1b1a2 constituye menos del 1% de los varones egipcios de la actualidad, lo que lo hizo muy interesante para los investigadores, como señaló Roman Scholz, el director del centro iGENEA. Los investigadores creen que ese ancestro común vivía en la zona del Cáucaso, hace unos 9.500 años, y que las primeras migraciones de este perfil de ADN a Europa empezaron con la expansión de la agricultura en torno al 7.000 A.C, aunque aún no se sabe con exactitud cómo llegó a Egipto.

Científicos examinando el cuerpo de Tutankamón
En estos momentos, el mismo centro de investigación está realizando pruebas de ADN con el objetivo de encontrar a los parientes vivos más cercanos del faraón, lo que ha despertado mucho interés.

Tumba de Tutankamón
Hemos decidido comentar esta noticia, ya que encontramos interesante, y sobre todo sorprendente, que haya tantos hombres en Europa, y en España, que estén emparentados, aunque sea de manera muy lejana, con uno de los faraones egipcios más célebres: Tutankamón. Además, encontramos increíble el hecho de que esto pueda saberse simplemente a través de un análisis de ADN, una molécula tan pequeña, de un tamaño tan despreciable, pero que a la vez contiene tanta información, tan importante y esencial para la vida, y que además nos permite descubrir datos y hechos tan curiosos y extraordinarios como el descrito en este artículo.

Enlace para acceder a la noticia completa: